Cuaresma de la Parroquia de San Leandro de Sevilla

Pastoral de la Salud Pastoral Enlaces Tercer mundo

1ª Página

 

 

DOSSIER DE CUARESMA

 

MIÉRCOLES DE CENIZA

CANTOS DE CUARESMA

MONICIÓN DE ENTRADA

Iniciamos hoy la Cuaresma, el tiempo que nos prepara para celebrar con el corazón limpio y la vida renovada las fiestas de Pascua. El Señor nos propone vivir estos cuarenta días como un tiempo de gracia, de conversión, y de responsabilidad, que haga posible la renovación gozosa de nuestra fe y de nuestras actitudes.
Comenzamos este camino cuaresmal con la imposición de la ceniza sobre nuestras cabezas. Con este gesto, queremos reconocernos pequeños, pecadores, necesitados del perdón y del don de la conversión. Pero lo hacemos con esperanza, porque sabemos que el amor y el perdón de nuestro Padre-Dios es siempre mayor que nuestro pecado y nuestros fracasos. Con Él siempre podemos empezar de nuevo.


PROCESIÓN Y CANTO DE ENTRADA

SALUDO DEL PRESIDENTE

La gracia y el amor de Jesucristo,
que nos convoca al camino de la conversión cuaresmal,
esté con todos vosotros.

Se omite el acto penitencial, al quedar sustituido
por la bendición e imposición de la ceniza que realizaremos más tarde,
y se dice la Oración “colecta”.

ORACIÓN COLECTA

MONICIÓN A LA PALABRA DE DIOS

Convertirse es volver a Dios con ánimo firme y sincero. Se trata de rasgar los corazones, no los vestidos. En este tiempo de gracia y reconciliación, el Señor nos ofrece tres pistas para el encuentro con nosotros mismos y con Dios, que debemos interpretar y vivir adecuadamente: el ayuno, la oración y la li¬mosna.

En vez de Aleluya, cantamos una aclamación a Jesucristo antes del Evangelio.


BENDICIÓN E IMPOSICIÓN DE LA CENIZA

Después de la homilía tiene lugar el rito de la Imposición de la Ceniza.
El sacerdote se acerca al lugar donde está la ceniza y el agua bendita,
e invita a la oración.
Con actitud humilde oremos, hermanas y hermanos, a Dios nuestro Padre, para que se digne bendecir con su gracia estas cenizas que vamos a imponer en nuestras cabezas, en señal de penitencia.

Y después de un breve silencio oracional, prosigue:
Oh Dios que ....
(se elige una de las dos oraciones propuestas)

- Finalizada la oración, rocía con agua bendita las cenizas.

- Seguidamente, se dirige al lugar desde el que va a imponer la ceniza.

- Junto a él se coloca una persona con el Leccionario o Evangeliario abierto.

- A cada persona que se acerca le dice, mientras le impone la ceniza: “Conviértete y cree el Evangelio” ( o “Convertíos y creed el Evangelio”)

- La respuesta de cada persona puede consistir en tocar con su mano el libro de la Palabra de Dios, y santiguarse, como señal de que acogemos la invitación y nos ponemos en camino de conversión.


ORACIÓN DE LOS FIELES

En este tiempo de gracia, la ceniza nos recuerda que somos poca cosa, personas necesitadas de perdón y conversión; por eso acudimos a ti, Padre, para que vengas en nuestra ayuda:

(A cada petición, se podría responder cantando)

1. Por quienes formamos parte de la Iglesia. Para que evitando el conformismo o la desesperanza, busquemos la conversión y la renovación desde la fidelidad al Evangelio y a los pobres. Roguemos al Señor.

2. Por la paz, en el mundo y en nuestro pueblo. Para que se acaben las guerras, cese todo tipo de violencia, y se ponga fin a la desigualdad y a la pobreza. Roguemos al Señor.

3. Por las personas que sufren, por las que se sienten solas o no encuentran sentido a su vivir. Para que, a través de nuestro apoyo solidario, puedan sentir el cariño cercano de Dios-Padre que nunca les abandona. Roguemos al Señor.

4. Por todos nosotros. Para que durante la Cuaresma vivamos con especial intensidad el Tercer Plan Diocesano de Evangelización, buscando una mayor cercanía a Jesucristo y una mejor transmisión de la fe a nuestros hermanos. Roguemos al Señor.

Señor y Padre nuestro, ten misericordia de nuestra debilidad, pues somos ceniza, y ayúdanos a caminar decididos hacia tu Reino, pues ¬somos hijas e hijos tuyos. Por Jesucristo nuestro Señor.

VIA CRUCIS

 

Es recordar con amor y agradecimiento lo mucho que Jesús sufrió por salvarnos del pecado. Te animarás a cargar
con las cruces de cada día, si recuerdas con frecuencia las estaciones o pasos de Jesús hasta su muerte en la Cruz.

 

1ª ESTACIÓN: JESÚS SENTENCIADO A MUERTE

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.
Sentenciado y no por un tribunal, sino por todos. Condenado por los mismos que le habían
aclamado poco antes. Y El calla...
Nosotros huímos de ser reprochados. Y saltamos inmediatamente...
Dame, Señor, imitarte, uniéndome a Ti por el Silencio cuando alguien me haga sufrir. Yo lo
merezco. ¡Ayúdame!
Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

2ª ESTACIÓN: JESÚS CARGADO CON LA CRUZ

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.
Que yo comprenda, Señor, el valor de la cruz, de mis pequeñas cruces de cada día, de mis
achaques, de mis dolencias, de mi soledad.
Dame convertir en ofrenda amorosa, en reparación por mi vida y en apostolado por mis
hermanos, mi cruz de cada día.
Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

3ª ESTACIÓN: JESÚS CAE, POR PRIMERA VEZ, BAJO EL PESO DE LA CRUZ

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.
Tú caes, Señor, para redimirme. Para ayudarme a levantarme en mis caídas diarias,
cuando después de haberme propuesto ser fiel, vuelvo a reincidir en mis defectos
cotidianos.
¡Ayúdame a levantarme siempre y a seguir mi camino hacia Ti!
Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

4ª ESTACIÓN: ENCUENTRO CON LA VIRGEN

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.
Haz Señor, que me encuentre al lado de tu Madre en todos los momentos de mi vida. Con
ella, apoyándome en su cariño maternal, tengo la seguridad de llegar a Ti en el último día
de mi existencia.
¡Ayúdame Madre!
Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

5ª ESTACIÓN: EL CIRINEO AYUDA AL SEÑOR A LLEVAR LA CRUZ

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.
Cada uno de nosotros tenemos nuestra vocación, hemos venido al mundo para algo
concreto, para realizarnos de una manera particular. ¿Cuál es la mía y cómo la llevo a
cabo?
Pero hay algo, Señor, que es misión mía y de todos: la de ser Cirineo de los demás, la de
ayudar a todos.
¿Cómo llevo adelante la realización de mi misión de Cirineo?
Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

6ª ESTACIÓN: LA VERÓNICA ENJUGA EL ROSTRO DE JESÚS

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.
Es la mujer valiente, decidida, que se acerca a Ti cuando todos te abandonan. Yo, Señor,
te abandono cuando me dejo llevar por el "qúe dirán", del respeto humano, cuando no me
atrevo a defender al prójimo ausente, cuando no me atrevo a replicar una broma que
ridiculiza a los que tratan de acercarse a Ti. Y en tantas otras ocasiones.
Ayúdame a no dejarme llevar por el respeto humano, por el "qué dirán".
Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

7ª ESTACIÓN: SEGUNDA CAÍDA EN EL CAMINO DE LA CRUZ

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.
Caes, Señor, por segunda vez. El Via Crucis nos señala tres caídas en tu caminar hacia el
Calvario. Tal vez fueran más.
Caes delante de todos... ¿Cuándo aprenderé yo a no temer el quedar mál ante los demás,
por un error, por una equivocación?. ¿Cuándo aprenderé que también eso se puede
convertir en ofrenda?
Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

8ª ESTACIÓN: JESÚS CONSUELA A LAS HIJAS DE JERUSALÉN

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.
Muchas veces, tendría yo que analizar la causa de mis lágrimas. Al menos, de mis pesares,
de mis preocupaciones. Tal vez hay en ellos un fondo de orgullo, de amor propio mal
entendido, de egoismo, de envidia.
Debería llorar por mi falta de correspondencia a tus innumerables beneficios de cada
día, que me manifiestan, Señor, cuánto me quieres.
Dame profunda gratitud y correspondencia a tu misericordia.
Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

9ª ESTACIÓN: JESÚS CAE POR TERCERA VEZ

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.
Tercera caída. Más cerca de la Cruz. Más agotado, más falto de fuerzas. Caes
desfallecido, Señor.
Yo digo que me pesan los años, que no soy el de antes, que me siento incapaz.
Dame, Señor, imitarte en esta tercera caída y haz que mi desfallecimiento sea
beneficioso para otros, porque te lo doy a Ti para ellos.
Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

10ª ESTACIÓN: JESÚS DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.
Arrancan tus vestiduras, adheridas a Ti por la sangre de tus heridas.
A infinita distancia de tu dolor, yo he sentido, a veces, cómo algo se arrancaba
dolorosamente de mí por la pérdida de mis seres queridos. Que yo sepa ofrecerte el
recuerdo de las separaciones que me desgarraron, uniéndome a tu pasión y esforzándome
en consolar a los que sufren, huyendo de mi propio egoismo.
Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

11ª ESTACIÓN: JESÚS CLAVADO EN LA CRUZ

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.
Señor, que yo disminuya mis limitaciones con mi esfuerzo y así pueda ayudar a mis
hermanos. Y que cuando mi esfuerzo no consiga disminuirlas, me esfuerce en
ofrecértelas también por ellos.
Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

12ª ESTACIÓN: JESÚS MUERE EN LA CRUZ

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.
Te adoro, mi Señor, muerto en la Cruz por Salvarme. Te adoro y beso tus llagas, las
heridas de los clavos, la lanzada del costado... ¡Gracias, Señor, gracias!
Has muerto por salvarme, por salvarnos. Dame responder a tu amor con amor, cumplir tu
Voluntad, trabajar por mi salvación, ayudado de tu gracia. Y dame trabajar con ahínco
por la salvación de mis hermanos.
Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

13ª ESTACIÓN: JESÚS EN BRAZOS DE SU MADRE

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.
Déjame estar a tu lado, Madre, especialmente en estos momentos de tu dolor
incomparable. Déjame estar a tu lado. Más te pido: que hoy y siempre me tengas cerca de
Ti y te compadezcas de mí.
¡Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía!
Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

14ª ESTACIÓN: EL CADÁVER DE JESÚS PUESTO EN EL SEPULCRO

Te adoramos, Señor, y te bendecimos, porque por tu santa cruz redimiste al mundo.
Todo ha terminado. Pero no: después de la muerte, la Resurrección. Enséñame a ver lo que
pasa, lo transitorio y pasajero, a la luz de lo que no pasa. Y que esa luz ilumine todos mis
actos. Así sea.
Señor, pequé, ten piedad y misericordia de mí.

ORACIÓN FINAL

Te suplico, Señor, que me concedas, por intercesión de tu Madre la Virgen, que cada vez que medite tu Pasión,
quede grabado en mí con marca de actualidad constante, lo que Tú has hecho por mí y tus constantes beneficios.
Haz, Señor, que me acompañe, durante toda mi vida, un agradecimiento inmenso a tu Bondad. Amén.

Virgen Santísima de los Dolores, mírame cargando la cruz de mi sufrimiento; acompáñame como acompañaste a tu
Hijo Jesús en el camino del Calvario; eres mi Madre y te necesito. Ayúdame a sufrir con amor y esperanza para que
mi dolor redentor que en las manos de Dios se convierta en un gran bien para la salvación de las almas. Amén.

 

Vía Crucis (power point)


PRIMERA ESTACIÓN
JESÚS ES CONDENADO A MUERTE

Tu muerte, Jesús, no es una muerte natural. Es fruto de una condena por haberte enfrentado a los poderes establecidos. Soportarás calumnias y falsos testimonios. Tú que viniste para salvar al mundo y no para condenarlo...
Señor, ayúdanos a comprender que no somos distintos de los que te condenaron y te llevaron a la cruz. Que nosotros representamos la traición de Judas, las negaciones de Pedro, la dureza del sanedrín, la cobardía de Pilato.
Ayúdanos a ser signos de salvación para nuestros hermanos, nunca de condena.


SEGUNDA ESTACIÓN
JESÚS CARGA CON LA CRUZ


La cruz que cargan sobre tu espalda, la abrazas libremente, por amor. Tú eres el hombre de la Cruz. Desde siempre has caminado delante de nosotros con la cruz. Una cruz que recoge, en sí misma, las cruces de todos los hombres.
Señor Jesús, ayúdanos a aceptar con generosidad la cruz del sacrificio, para liberar a los hermanos de la cruz de la injusticia y del desprecio.

TERCERA ESTACIÓN
JESÚS CAE POR PRIMERA VEZ


Caes bajo el peso de la cruz. Tú, el Hijo de Dios, por quien todo existe, caes por tierra como cualquiera de nosotros. Has asumido nuestra condición con todas sus consecuencias.
Caes, pero te levantas y continúas el camino. Quieres llegar al Calvario para cumplir la voluntad del Padre.
Cristo caído, no permitas que quedemos vencidos por el pecado. Que viéndote a ti caminando, no perdamos la esperanza de levantarnos una y otra vez. Que andemos con decisión por el camino de la justicia y del amor que tú nos has trazado.


CUARTA ESTACIÓN
JESÚS ENCUENTRA A SU MADRE


El hijo y la madre cara a cara. Quizá María esperaba otra cosa de ti. Ella guardaba todo en su corazón dolorido y destrozado al ver sufrir a su hijo amado. Ella quiso estar presente en tu camino hacia la muerte, en tu camino hacia la redención.
Ella también acompaña el camino con nuestra cruz de cada día. Ayúdanos Jesús a sentirla cercana en nuestro caminar; haznos dóciles para dejarnos conducir, por ella hasta ti.


QUINTA ESTACIÓN
EL CIRENEO AYUDA A JESÚS A LLEVAR LA CRUZ

Cargas con nuestro pecado, con nuestras infidelidades, y nos ofreces la posibilidad de compartir tu dolor, de participar en tu pasión y ayudarte a llevar la cruz.
Aunque a veces es necesario un empujón.
Cristo Jesús, ayúdanos a no ceder ante la tentación de pasar de largo ante las cruces de los demás. Que seamos el cireneo que se presta a compartir las penas, alegrías y sufrimiento del hermano necesitado.


SEXTA ESTACIÓN
LA VERÓNICA LIMPIA EL ROSTRO DE JESÚS

Tu rostro bañado en sangre, y lleno de golpes. Apenas si pareces un ser humano. Una mujer se compadece y se abre paso entre los soldados que te escoltan. El rostro del Padre Dios dibujado en un lienzo blanco.
Ayúdanos Jesús a descubrir tu rostro en el rostro doliente y desfigurado de mi hermano. Danos la valentía suficiente para acercarnos al que sufre y descubrirte, a ti en él.


SÉPTIMA ESTACIÓN
JESÚS CAE POR SEGUNDA VEZ


De nuevo estás solo en medio de un pueblo sin piedad. Nadie te ayuda. La indiferencia, la ingratitud y el odio te rodean. Te faltan fuerzas para seguir y caes. Caes de nuevo. Pero respondes una vez más al odio que te rodea con el amor que salva. Y vuelves a levantarte.
Haznos comprender, Cristo caído, que es necesario sufrir y morir para que otros encuentren la vida. Danos, Señor, siempre disponible como el tuyo.


OCTAVA ESTACIÓN
JESÚS SE ENCUENTRA CON LAS MUJERES


Ahora te acompañan la compasión y el llanto de un grupo de mujeres. Y les dices, nos dices, que lo que ahora sucede con el leño verde sucederá con el seco. Nosotros somos el leño seco, el sarmiento que separado de la vid no da fruto.
Nuestra vida no tiene sentido sin ti. Que seamos Padre sarmientos vivos enraizados firmemente en Jesús.

NOVENA ESTACIÓN
JESÚS CAE POR TERCERA VEZ


Poco a poco te vas acercando al lugar de tu ejecución. Casi agotado, una caída más. Nuestra vida mediocre, la dureza de nuestro corazón te arrojan contra el suelo.
Debes cumplir tu misión; el amor hace que vuelvas a levantarte. Pronto todo será consumado.
Tres veces has caído a tierra y, otras tantas, has vuelto a emprender el camino. Nuestra vida es estar en camino, sin detenernos, hacia el abrazo definitivo y profundo con el Padre.

DÉCIMA ESTACIÓN
JESÚS ES DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS


Jesús, la víctima que va ser inmolada, llega al altar del sacrificio. Te han quitado todo: dignidad, amigos, fuerza... Sólo queda la fe desnuda y sin apoyos. Creer y apostar por este Dios crucificado.
Ayúdanos a reconocerte, Señor, sin necesidad de muchos argumentos y pruebas. A creerte simplemente porque has subido a la cruz para amarnos hasta el extremo.

UNDÉCIMA ESTACIÓN
JESÚS ES CLAVADO EN LA CRUZ


Cristo crucificado esta es la hora, tu Hora. La hora deseada ardientemente y temida con angustia. La hora querida por el Padre para nuestra salvación. Extendiendo los brazos sobre el madero de muerte, acoges a la Creación entera para darle vida.
Señor Jesús, perdona nuestro pecado; perdona la responsabilidad compartida en tu crucifixión. Abre nuestro corazón al arrepentimiento sincero y atráenos a tu amor generoso.

DUODÉCIMA ESTACIÓN
JESÚS MUERE EN LA CRUZ


El odio mata el cuerpo. De la cruz cuelga, inerte, la Vida. Nunca nadie se sintió tan solo. Tenía que dar el paso decisivo y último de confianza en el Padre. Ante él se abría el abismo de la muerte; en la otra orilla no parecía haber nadie. Los ojos del mundo miraban hacia el Calvario, sobrecogidos. El dolor por la cercanía de la muerte no era nada comparado con el dolor por el abandono. Pero de sus labios brotó la esperanza: “A tus manos encomiendo mi espíritu”.


DÉCIMA TERCERA ESTACIÓN
JESÚS ES BAJADO DE LA CRUZ


En los brazos de María, colocan al Señor muerto. Aquello era incomprensible. Hacía treinta y tres años que, en Nazaret,una muchacha había dicho “sí” a Dios, comprometiéndose en la tarea de la redención. Su hijo estaba llamado a realizar grandes cosas. ¡Cómo no creer a Dios! Y, ahora, aquello no tenía sentido. El Dios de la promesa parecía haber fracasado.


DÉCIMA CUARTA ESTACIÓN
JESÚS ES COLOCADO EN EL SEPULCRO


Señor Jesús; no es posible que una vida como la tuya, basada en la justicia y en la verdad, gastada totalmente por la causa de Dios, donada hasta el último aliento por los demás, pueda terminar de esta forma,
No es posible, Jesús, que tus palabras de vida desciendan, contigo y para siempre, en un sepulcro. No; no es posible.
No podemos perder la esperanza porque nos has enseñado a llamar a Dios Padre.


DÉCIMA QUINTA ESTACIÓN
JESÚS RESUCITA Y VIVE A NUESTRO LADO


El amor ha triunfado. Nuestro Dios es un Dios de vivos. La muerte ha sido vencida. Ya no existe la muerte muerte. Te sentimos vivo, resucitado y actuante en nuestras vidas. Ahora sabemos de verdad cuál es nuestro destino; lo que podemos esperar. Por eso anunciamos y proclamamos que tú estás vivo.


1ª JESÚS ES CONDENADO A MUERTE


Lector: Te adoramos, oh Cristo y te bendecimos
Todos: Que por tu santa cruz redimiste al mundo
Señor, hazme entender que cada vez que me convierto en juez de mis hermanos, lo que en realidad estoy haciendo es condenándote a ti. Que reconozca, Señor, mi pecado y me de cuenta de que yo no soy inocente.
PADRENUESTRO.... CANTO: CAMINARÉ

2ª JESÚS CARGA CON LA CRUZ


Lector: Te adoramos, oh Cristo y te bendecimos
Todos: Que por tu santa cruz redimiste al mundo
Señor, convénceme de que no es posible seguirte como un turista. Que para llegar a la resurrección hay que morir a tantas cosas que me apartan de ti. Convénceme de que si quiero ir junto a ti tengo que tomar parte en el peso de tu cruz.
PADRENUESTRO....CANTO: EN DIOS MI ESPERANZA

3ª JESÚS CAE POR PRIMERA VEZ


Lector: Te adoramos, oh Cristo y te bendecimos
Todos: Que por tu santa cruz redimiste al mundo
También caído en el suelo eres Dios. Que no te olvide bajo el peso de la cruz. Dame fuerza para no condenar a nadie, para comprender a los que vence el sufrimiento.
PADRENUESTRO....CANTO: SÍ, ME LEVANTARÉ

4ª JESÚS ENCUENTRA A SU MADRE


Lector: Te adoramos, oh Cristo y te bendecimos
Todos: Que por tu santa cruz redimiste al mundo
Buscaste entre el gentío un rostro amigo y allí estaba ella, junto a tu camino de dolor. Señor, que esté siempre donde me pueda encontrar quien me necesita; que no desilusione a quien espera mi ayuda.
PADRENUESTRO....CANTO: SÁLVAME

5ª SIMÓN DE CIRENE AYUDA A JESÚS


Lector: Te adoramos, oh Cristo y te bendecimos
Todos: Que por tu santa cruz redimiste al mundo
Señor, que no me desentienda del dolor de mis hermanos. Que en mis labios no brote, como una blasfemia, el “ese no es mi problema”. Que comprenda que cuando se trata de la cruz de los demás siempre es asunto mío, que debo ser el primer comprometido.
PADRENUESTRO....CANTO: DANOS UN CORAZÓN


6ª LA VERÓNICA LIMPIA EL ROSTRO DE JESÚS


Lector: Te adoramos, oh Cristo y te bendecimos
Todos: Que por tu santa cruz redimiste al mundo
Un gesto que no soluciona nada. Ante problemas tan grandes, ¿de qué sirve mi pobre gesto? Y, sin embargo, Señor, tengo que salir de mi egoísmo y responder, aquí y ahora, a quien espera algo de mí; por poco que sea.
PADRENUESTRO....CANTO: PIENSA EN TU DOLOR

7ª JESÚS CAE POR SEGUNDA VEZ


Lector: Te adoramos, oh Cristo y te bendecimos
Todos: Que por tu santa cruz redimiste al mundo
Señor, que no me deje vencer por el desánimo y la desilusión. Que mi vida sea un continuo esfuerzo por caminar detrás de ti. Aunque caiga ; Señor, dame fuerzas para volver a comenzar el camino.
PADRENUESTRO....CANTO: ALMA MÍA


8ª JESÚS CONSUELA A LA MUJERES


Lector: Te adoramos, oh Cristo y te bendecimos
Todos: Que por tu santa cruz redimiste al mundo
Ante el dolor ajeno qué fácil, Señor, ofrecer una respuesta aprendida, una sonrisa ensayada. Quiero acercarme al sufrimiento de mis hermanos con sinceridad y respeto, como si fueras tú quien necesita de mi compasión.
PADRENUESTRO....CANTO: A TI LEVANTO

9ª JESÚS CAE POR TERCERA VEZ


Lector: Te adoramos, oh Cristo y te bendecimos
Todos: Que por tu santa cruz redimiste al mundo
De nada sirve mi seguridad, Señor. Sólo quien construye sobre roca firme está preparado para soportar el combate de la vida. Que no busque seguridad fuera de ti. Sé siempre, Señor, la roca donde apoyarme, el pilar seguro donde encontrar fortaleza.
PADRENUESTRO....CANTO: CONDIAD SIEMPRE EN DIOS


10ª JESÚS ES DESPOJADO DE SUS VESTIDOS


Lector: Te adoramos, oh Cristo y te bendecimos
Todos: Que por tu santa cruz redimiste al mundo
Qué fácil creer en ti cuando resucitas, cuando sanas, cuando multiplicas los panes. Pero desnudo, ultrajado e insultado no pareces el Hijo de Dios. Señor, que mi fe sea firme cuando la vida me sonría y cuando las cosas vayan mal. Que sepa descubrirte, Señor, en la adversidad y el fracaso.
PADRENUESTRO....CANTO:PUEBLO MÍO


11ª JESÚS CLAVADO EN LA CRUZ


Lector: Te adoramos, oh Cristo y te bendecimos
Todos: Que por tu santa cruz redimiste al mundo
No eres el único crucificado. ¡Hay tantas cruces en mi mundo! Señor, que no contribuya a crucificar a nadie. Que sepa aportar soluciones, comprensión; que rompa las cruces que mantienen oprimidos a mis hermanos los hombres.
PADRENUESTRO....CANTO: PERDÓN, SEÑOR


12ª JESÚS MUERE EN LA CRUZ


Lector: Te adoramos, oh Cristo y te bendecimos
Todos: Que por tu santa cruz redimiste al mundo
Nos amaste hasta el extremo, Señor. Qué ridículo y egoísta me parece mi amor. Que aprenda, Señor, a amar sin fisuras, plenamente, a fondo, aunque ello me cueste olvidarme de mi, pensar en los demás más que en mi propia persona.
PADRENUESTRO....CANTO: PERDONA A TU PUEBLO

13ª JESÚS ES BAJADO DE LA CRUZ


Lector: Te adoramos, oh Cristo y te bendecimos
Todos: Que por tu santa cruz redimiste al mundo
María te recogió en su regazo. Aquella tarde, yo también fui acogido en los brazos maternos de María. Quiero, Señor, permanecer a tu lado; que en los momentos de dificultad y sufrimiento encuentre consuelo junto a ti, Madre.
PADRENUESTRO....CANTO: SÁLVAME

14ª JESÚS ES COLOCADO EN EL SEPULCRO


Lector: Te adoramos, oh Cristo y te bendecimos
Todos: Que por tu santa cruz redimiste al mundo
Señor, tú eres mi única esperanza. Que jamás asome en mis ojos la desilusión. Que siembre de ilusión y esperanza la vida gris de los viven a mi lado. Que, con mi ejemplo, conozcan mis hermanos que tú eres el Dios vivo, Señor Resucitado.
PADRENUESTRO....CANTO: MI ALMA ESPERA